Sakana es un gran bosque de hayas y robles centenarios, que desciende por las laderas de los montes hasta encontrarse con praderas y pueblos en el fondo del valle.
Estos bosques atlánticos de increíble belleza son una auténtica reliquia, un precioso legado que nuestros antepasados cuidaron y respetaron, ya que era el origen de su mundo y la base de su subsistencia.